Amor frustrado













Enamoraste al sol y fuiste envidia,
de Lunas pasajeras ya olvidadas;
hiciste que de Plata se llenaran,
mañanas que alumbraban mi desvelo.

Fuiste cual Norte fijo de un velero,
que así en un mar de dudas naufragaba;
Fuiste callada luz, deseo inquieto,
tormenta apasionada, Amor no nato.

Cariño sin medida, fuego y agua,
brisa de la mañana, tierra firme.

Y quiero así con esto agradecerte,
lo mucho que me diste sin reproches;
por lo poco que fui capaz de darte,
sin querer daño hacerte en modo alguno.
En mi corazón siempre hallarás sitio,
y en mi memoria, recuerdo perenne.